domingo, 15 de abril de 2007

Contradicciones energéticas del crecimiento macroeconómico

El Banco Central dice que la economía ha crecido espectacularmente, pero dicen las estadísticas de potencia y energía del mercado eléctrico que tal cosa puede ser pura quimera. El caso es que tanto la demanda por potencia (capacidad de generar energía) como la demanda de energía no han crecido y se mantienen a niveles inferiores que hace tres años. Y si se hace la medición por persona (per capita), la de hoy es una demanda prácticamente igual a la de hace cuatro años. Los sectores productivos apenas se están recuperando.

Ahora que las cifras del Banco Central para 2006 no tienen el apellido de “preliminar” (y se andan tarareando por todos lados), veamos primero los datos puros y simples, para después pasar a las hipótesis y teorías.

Dice el Banco Central que la macroeconomía creció 9% en 2005 y 11% en 2006. Mientras tanto, dice el Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Interconectado (OC) que la demanda máxima de potencia energética abastecida cayó -3% en 2005 y creció 7% en 2006, y que esta demanda máxima es de un nivel semejante al de 2003 (también semejante al de 2001). Es decir, mientras la economía crece a un ritmo que hace diez años no se experimentaba, la demanda por electricidad lleva varios años estancada.

Mas aun, las otras veces que se han producido crecimientos acelerados de la macroeconomía (precisamente saliendo de depresiones previas), esto se ha reflejado en la demanda de potencia y electricidad que ha sido abastecida. Es el caso de inicios y finales de la década de los noventas en que se produjeron crecimientos promedios de 14% en 1991-1993 y de 10% en 1997-2000. Lo mismo se puede decir de principios de la década de los setentas.

(Para ver con clarida
d la grafica, ponga el cursor encima y "click")


Particularmente ilustrativo es el caso de 1987, que fue la última vez que la economía creció al 10%. Fue un año de apagones desquiciantes, pero precisamente porque la demanda de potencia creció con tal fuerza que provocó un déficit de 17% con respecto a la disponible. Se hizo evidente la locura de Balaguer haber parado la terminación de la terminación de la generadora Itabo 2 (que ese mismo año hubiese satisfecho esa demanda), de haber detenido todas las obras de mantenimiento de plantas en la CDE, así como la construcción de la hidroeléctrica Manabao-Bejucal-Tavera (hasta le devolvió el dinero mas una penalidad al Banco Interamericano de Desarrollo-BID; debe saberse que nunca mas ha podido el país conseguir otro financiamiento blando para construir hidroelectricidad).

(Para ver con claridad la grafica, ponga el cursor encima y "click")


Pero resulta que en los casos de 2005 y 2006 ocurrió todo lo contrario, el déficit entre potencia máxima demandada y la abastecida cayó con respecto a años anteriores, y el tamaño del déficit (apenas 6% en ambos años) fue el menor déficit que se haya experimentado en el mercado eléctrico dominicano desde finales de los años setentas. Tómese en cuenta que el promedio anual de demanda desabastecida ha sido de 16% entre 1980 y 2006.

Pasemos ahora a la analítica (o teoría, como prefieren llamarle algunos). No hay ningún indicador mas fiel al nivel de actividad económica de una nación moderna que su demanda por electricidad, estudio tras estudio lo ha demostrado más allá de toda duda. Ya sea que la demanda de electricidad arrastre o sea arrastrada por la macroeconomía (cada país en diversas épocas ha pasado por diferentes etapas), lo indiscutible es que están íntimamente vinculados.

Hace un tiempo vengo discutiendo este tema entre tertulias de amigos economistas y aun nadie ha podido esgrimir argumentos convincentes en contra de mi hipótesis.

En el mercado eléctrico, la demanda máxima de potencia es el indicador fundamental (que los economistas envidiamos, ya que carecemos de esa medida tan precisa). En teoría, si la oferta no es suficiente para abastecerla, subirá el precio. En la práctica dominicana, eso significa apagones.

Como la electricidad no se puede almacenar en cantidades significativas, y como todas las actividades económicas dominicanas ya se desenvuelven utilizando energía eléctrica, no es posible argumentar que se produzca crecimiento macroeconómico (del PIB, por ejemplo) sin que también haya crecido la demanda máxima de potencia eléctrica.

Hay economistas que argumentan que es posible que eso ocurra cuando empresas y familias han aprendido a ser más eficientes en el uso de energía. Por tanto, pueden producir más valor agregado por cada unidad de energía. Yo digo que este país tiene tanto tiempo viviendo en escasez y carestía de energía que hace tiempo que ese proceso de uso más eficiente de la energía se ha agotado como para que tenga impacto significativo en los agregados macroeconómicos de hoy.

Mas aun, no existe evidencia en la literatura académica sobre el tema, de que eficiencias apreciables en el uso de energía se hayan producido subrepticiamente con impactos agregados macroeconómicos de significación.

Puede ser, argumentan algunos economistas, que los sectores que han liderado el crecimiento de los últimos dos años demanden menos energía por unidad de producto (o mejor dicho, sean menos intensos en la demanda de energía). Ciertamente, eso puede ocurrir, pero el punto sigue siendo que no existe ningún estudio sectorial nacional o internacional que brinde soporte a tal hipótesis.

También argumentan los economistas del BC, porque teorías de la cajita de herramientas de la profesión no faltan, que lo sucedido en los últimos dos años es que la macroeconomía “rebotó” saliendo de la depresión y buscando su capacidad de “crecimiento potencial” máximo. Eso también puede ser, ha sucedido anteriormente aquí y en muchos países, pero de nuevo viene el problema empírico de la vida real: ¿de donde salió que 10% es ese máximo, cuando en los últimos cincuenta años solo se ha verificado cinco veces?

Mas aun, supongamos que sea posible (total, hay precedentes), en cuyo caso nos enfrentamos a dos problemas. Uno, el Banco Central no cuenta con un modelo (digamos uno computable de equilibrio general) en el que esto se pueda probar. Dos, el problema esta, de nuevo, en que la economía lograra dar este “rebote” máximo sin contar con la potencia ni la energía que tal esfuerzo requiere. Es decir, a ese “rebote” económico le debió corresponder un “rebote” energético que tuviera algo que ver con aquel.

Claro que la relación energía-economía también incluye los combustibles sólidos, líquidos y gaseosos (al final, la electricidad no es mas que esos combustibles convertidos en energía). Pero al analizar las importaciones de combustibles del país en los últimos dos años queda claro que también su demanda se ha estancado. O no ha crecido como para justificar el crecimiento macroeconómico (y aquí caemos de nuevo en el argumento de la eficiencia).

Mi teoría es que, en la era de los servicios y finanzas, a los técnicos del Banco Central se les olvidó que en economía existen ciertos parámetros estructurales que difícilmente cambian de un día para otro. Y la relación entre el PIB y la energía es uno de esos parámetros, además de ser uno de los mas y mejor estudiados en la profesión.

Como hace mas de una década que el Banco Central no produce estudios de “matriz insumo-producto” (que es en donde esos parámetros estructurales se revelan en detalle), pues es posible que ese haya sido el descuido originario del posible error al que me refiero.

no quiero que me confundan con aquellos que siempre se quejan sin fundamentos de las estimaciones del Banco Central. Yo respeto el intelecto de muchos de los que allí trabajan, incluyendo en la lista al Gobernador. Pero también conozco muy bien y desde adentro las críticas que se le pueden hacer al sistema de contabilidad nacional que tienen y también conozco las críticas que el FMI le ha hecho.

En conclusión, las magnitudes de crecimiento macroeconómico en 2005-2006 no guardan relación con las de oferta y demanda de potencia en el mercado energético. Nunca antes en la historia económica del país se había producido tanto crecimiento con tan poca energía. En este periodo, se han trastornado los parámetros estructurales entre ambas variables. Es muy probable que haya un error oculto en las estimaciones.

1 comentario:

RamonF dijo...

Excelente artículo, usted se alarma analizando el crecimiento del BC en base a 10%, pero realmente el cremento PIB fue de un 54% según los datos del mismo BC, ver anexo, me gustaría su opinión de experto en la materia, si fuera posible.

BANCO CENTRAL DE LA REPUBLICA DOMINICANA
DEPARTAMENTO DE CUENTAS NACIONALES Y ESTADISTICAS ECONOMICAS
(Miles) (Millones de RD$) % (Millones de US$) % (US$) %
https://www.bancentral.gov.do/publicaciones_economicas/infeco/infeco2005-12.pdf
Pagina 46/110
Producto Interno Bruto Percápita
1991-2005

Período PIB Corriente PIB Corriente PIB Corriente PIB Corriente PIB Corriente
(Millones de RD$) (Percápita RD$) (Millones de US$) (Percápita US$) (Millones de US$)

1991 96,333.0 13,825.3 7,479.3 1,073.4
1992 112,697.7 15,808.8 8,901.9 1,248.7 19.0
1993 121,808.3 16,701.2 9,690.4 1,328.7 8.9
1994 137,566.4 18,528.6 10,697.2 1,440.8 10.4
1995 162,282.6 21,471.4 11,994.3 1,586.9 12.1
1996 183,361.2 23,831.6 13,335.4 1,733.2 11.2
1997 214,863.7 27,432.6 15,067.6 1,923.7 13.0
1998 241,977.1 30,348.5 15,877.8 1,991.4 5.4
1999 278,629.6 34,328.0 17,392.6 2,142.8 9.5
2000 324,561.6 39,280.5 19,814.5 2,398.1 13.9
2001 366,232.1 43,540.7 21,680.2 2,577.5 9.4
2002 402,432.4 46,999.2 21,714.6 2,536.0 0.2
2003* 503,300.0 57,740.8 16,626.3 1,907.4 (23.4)
2004* 777,187.5 87,587.1 18,653.2 2,102.2 12.2
2005* 884,939.0 97,968.5 29,333.2 3,247.4 57.3



Soy CPA y las estadísticas del BC no me cuadran desde el punto de vista del análisis de las cifras, tampoco las explicaciones de los expertos del BC.

Gracias

Ramon Figueroa